Una mirada afirmativa de
la sexualidad,
vista a la luz
del amor.
Artículos recientes.
Artículos recientes.
¿Qué es un DIU? DIU significa “dispositivo intrauterino”. Es un pequeño dispositivo con forma de T que un médico coloca en el útero de una mujer. El dispositivo está diseñado para permanecer allí durante varios años y prevenir el embarazo. Existen dos tipos de DIU: hormonales y de cobre.
¿Qué tan comunes son los DIU?
Según los datos de los CDC, alrededor del 10 % de las mujeres en edad reproductiva (15–49 años) usan un DIU.
¿Cómo funciona un DIU?
Una cosa que puede sorprenderte es que la mayoría de las mujeres continúan ovulando (liberando un óvulo maduro de los ovarios) incluso con un DIU colocado.
Ambos tipos de DIU funcionan haciendo más difícil que el óvulo y los espermatozoides se encuentren, disminuyendo drásticamente la probabilidad de concepción.
Sin embargo, la concepción puede ocurrir y si sucede, el DIU impide que el embrión se implante en el útero. El mecanismo que usa depende del tipo de DIU que se tenga.
- Un DIU hormonal libera continuamente progesterona. En un ciclo normal, una mujer tiene diferentes hormonas que suben y bajan y afectan no solo su fertilidad sino funciones en todo su cuerpo. Similar a la píldora anticonceptiva, el DIU sobre escribe este sistema proporcionando liberación continua de una sola hormona (progesterona).
- Un DIU de cobre libera continuamente iones de cobre que causan inflamación en el tracto reproductivo de la mujer. Esto crea un ambiente hostil para los espermatozoides y el óvulo y hace más difícil la implantación de cualquier embarazo que ocurra.
¿Qué debería preocuparte?
Enumeraremos solo dos cuestiones alarmantes:
1. Número desconocido de embarazos interrumpidos
Desde una perspectiva moral y ética, es muy importante que las mujeres comprendan que muchas veces un DIU “previene el embarazo” impidiendo la implantación de un embarazo que ya ocurrió.
Es engañoso anunciar el DIU como extremadamente eficaz para prevenir el embarazo cuando la realidad es que una vez que un óvulo y un espermatozoide se han unido, ya se ha creado una vida humana genéticamente única. Impedir la implantación no es lo mismo que prevenir el embarazo.
2. Inflamación y alteración hormonal
A medida que más mujeres se vuelven conscientes de los beneficios de tener hormonas equilibradas y baja inflamación en sus cuerpos, es sorprendente pensar que un método anticonceptivo tan popular funcione creando desequilibrios hormonales e inflamación.
Las mujeres merecen poder tener un método de planificación familiar natural mientras gozan de buena salud.
Efectos secundarios y riesgos
Entre los efectos secundarios y posibles riesgos que el artículo menciona están:
- Expulsión del DIU (se sale)
- Sangrado (puede ser abundante, ligero o continuo)
- Calambres (pueden ser constantes o disminuir con el tiempo)
- Perforación uterina (el dispositivo perfora el útero — no es muy común, pero puede ser grave)
- Toxicidad por cobre (se informa de forma anecdótica aunque los médicos dicen que “se necesita más información”)
- Los DIU de cobre pueden aumentar el riesgo de infecciones reproductivas y condiciones inflamatorias
- Los DIU hormonales conllevan riesgo de efectos secundarios hormonales (dolores de cabeza, acné, sensibilidad en los senos, cambios de humor, quistes ováricos, etc.)
***
En resumen, el DIU se comercializa como una solución simple y duradera para prevenir embarazos cuando no está libre de efectos secundarios, tiene riesgos serios para la salud y tiene implicaciones morales profundas que rara vez se discuten.
¿QUIERES SER UN
AMA FUERTE LOVER?
¡Suscríbete!
Vale la pena conocer la fe, pero para vivirla alegremente es necesario querer enterarse para buscar y pedir entender. Solo así disfrutaremos del llamado que cada uno tiene, siendo imagen y semejanza de Dios.
Para todos
En el sermón de la montaña, Jesús nos dice: “felices los limpios de corazón porque verán a Dios”. Además, antes, refiriéndose al buen ejemplo hacia los pequeños, nos advierte de quitarnos el ojo que sea ocasión de pecado: “y si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al fuego”.
Incluso antes de todo, explica que el divorcio y adulterio nunca fueron en el plan de Dios: “si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y tíralo; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno”.
Cuidar la mirada es tarea de todos, pero tanto para uno mismo como para con el otro. Es cortar la sugerencia del pensamiento e imaginación antes de que se desarrolle la escena o película completa.
Al consentir el deseo de estar con alguien más o vivir ciertas situaciones nos alejamos de esa sintonía que cuidamos con El Señor.
Esta misma sintonía, también, tenía San José, hombre justo, quien solo buscaba la voluntad de Dios. Podemos rechazar la tentación con ayuda de Él, evitando ponernos en ocasión.
Hay que entrenarlo
No se trata de formas de ser o predisposiciones. Puede que nuestra historia de vida no nos haya ayudado o nosotros no quisimos evitar ciertas situaciones.
Sin embargo, está impreso en el ser humano la pasión. Es cuestión de enseñarle al cuerpo a amar.
Siempre tendremos la inclinación, ese es el punto de partida. El tema está en redireccionarlo a tiempo y darle buenos momentos para evitar malos pensamientos. Ser fieles al Señor supone que deseemos que Él permanezca en nuestro corazón.
Cuidar la mirada de los demás
Lamentablemente, en cuanto a predisposición somos responsables también de cuidar la presencia para con los demás. Está estudiado que el área cerebral masculina de la sexualidad es mucho mayor a la femenina, así sin más por naturaleza.
Es preciso entonces, aceptar y hacernos cargo de que la forma como nos presentamos es una manifestación de respeto y cuidado del otro. Es decir, de cuidado de esa persona, que es o podría ser cónyuge. Sí, y esa persono no es más que un alma entregada a Dios que está luchando.
La visión del mundo
Cuando el Señor nos dice “el mundo os odia”, hace referencia a ese contraste de quienes quieren perseguir los placeres, ciegos por su autorrealización, lejos de Dios. Solo el verdadero amor los realiza, con sufrimiento por nuestra esencia corrompida, conduce a quienes fueron llamados a ser, en El.
Contar con la reprobación del resto anticipadamente, y no por la época actual ya que siempre ha sido así, nos da la seguridad y firmeza para no negar al Señor que nos quiere contentos y santos.
***
Se trata de afinar nuestra conciencia, ser claros y sencillos con nosotros mismos para luego poder pedir ayuda y confesarse cuanto antes. Tirar esa piedra pesada al comienzo sin vueltas, porque podría ser foco de podredumbre para el resto del alma. Entonces, luego, iríamos perdiendo esa fineza y nos volvemos indiferentes a toda situación actual que contradice lo que Dios espera de nosotros, y nos lo ha dicho por medio de su Hijo amado
En una relación estable no basta con quererse. Es imprescindible caminar hacia un lugar que tenga sentido para los dos. A veces las parejas se quieren mucho… pero viven mirando horizontes distintos.
Uno imagina familia; el otro prioriza carrera. Uno desea estabilidad; el otro quiere aventura. Uno sueña con construir; el otro con descubrir. Y entonces puede surgir el conflicto. No por falta de amor, sino por falta de objetivo común.
Hablar del proyecto de vida es hablar de identidad, de expectativas, sueños y límites. Y aunque puede parecer un tema incómodo durante el noviazgo, es uno de los actos más profundos de amor: regalar al otro luz sobre tus sueños, tus prioridades y tus expectativas.
¿Por qué es tan importante mirar al mismo horizonte?
Porque tener un proyecto de vida compartido da sentido a la relación. Ayuda a convertirla en un equipo. Y aquí está la clave: no basta con ser un buen equipo si falta el vínculo.
Hay parejas muy eficientes que funcionan bien en lo práctico… pero no se sienten, no se miran, no se eligen. Cuando dos personas tienen claro hacia dónde van, las decisiones se simplifican, los miedos se reducen y la energía se alinea.
Relación + objetivo común = Equipo, pero el amor es lo que mantiene vivo ese equipo.
¿En qué conviene estar alineados?
No hace falta coincidir en todo, pero sí en lo esencial. Un proyecto de vida no es una lista rígida; es una brújula. Y sin brújula, cualquier viento puede alejarnos sin darnos cuenta.
Pregúntate:
- ¿Cuáles son tus sueños?
- ¿Cuáles tus prioridades?
- ¿Qué esperas del futuro?
Tres preguntas clave para descubrir si miráis al mismo horizonte
- ¿Cómo imaginas tu vida dentro de cinco o diez años? No solo en lo práctico (trabajo, casa, hijos), sino en ritmo de vida, prioridades, estilo, rutinas. A veces dos vidas son técnicamente compatibles, pero emocionalmente muy diferentes.
- ¿Qué necesitas para sentirte bien en una relación? Seguridad, libertad, estabilidad económica, crecimiento personal, espiritualidad, proyectos comunes, etc. Cuando lo que uno necesita para vivir feliz contradice lo que el otro necesita, aparece el desgaste.
- ¿Qué estás dispuesto a negociar y qué es innegociable para ti? Todos cedemos en cosas pequeñas, pero cada uno tiene pilares que no puede sacrificar.
Saberlo evita heridas futuras.
El horizonte no se adivina ni se presupone: se conversa
Las parejas que funcionan no son las que tienen más suerte, sino las que tienen más conversaciones. Hablan de lo incómodo. Alinean expectativas. Ajustan el rumbo. Y lo hacen sin miedo, porque conocen el valor de la claridad.
Hablar del proyecto de vida no es una charla fría. Es un acto profundo de intimidad y generosidad. Es decirle al otro: quiero caminar contigo, pero necesito saber hacia dónde.
¿Y si descubrimos que miramos horizontes distintos?
Entonces hay que hacer lo que hacen las parejas maduras:
- revisar,
- negociar,
- adaptarse,
- y decidir juntos si es posible encontrarse en un punto común.
A veces sí. A veces no. Pero siempre es mejor saberlo a tiempo que seguir caminando sin brújula.
***
Mirar al mismo horizonte no significa pensar igual. Significa querer caminar en la misma dirección, con un proyecto que sea consensuado y bueno para ambos y con un vínculo que mantenga vivo el amor.
Porque al final el equipo te hace avanzar, pero el amor te hace permanecer. Y la pareja necesita las dos cosas.
CURSO ONLINE CERTIFICADO
Fundamentos
de la sexualidad.
Certificado por la Universidad Fasta.
